Las múltiples muertes de Google+ antes de la estocada final

Las múltiples muertes de Google+ antes de la estocada final

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Increíblemente, Google+ lleva vivo como servicio todo este tiempo en que ya se le daba por muerto, pese a que Google lo ha ido matando suavemente, en una especie de desmantelamiento progresivo hasta su final encaminado a devolver a otros servicios la autonomía que una vez les robó la fusión con la red social.

Google+ nunca gozó de mucha popularidad, por mucho que maquillaran sus números. En una época en la que su modelo de red social ya imperaba Facebook con mucha fuerza, su gran y buena propuesta, los círculos, tampoco suponían un motivo por el que darle una oportunidad y esperar a que el público migrara masivamente. Dentro del nicho que podría haberle dado fuerza con el boca a boca, como pasó con Twitter en sus inicios, el sentimiento fue de traición, pues su nacimiento supuso la muerte de Google Reader, uno de los servicios más amados de la historia de Internet.

La larga vida de Google+ y su corto esplendor

Google+ fue lanzado en junio de 2011, y va a ser cerrado en 2018, por lo que se puede considerar el fracaso de más duración de Google, que frente a este caso, cerró mucho antes servicios como Wave o Buzz. Más allá de la expectación de sus comienzos, lo que siempre sostuvo un nivel relativamente bueno de cifras brutas fue el hecho de que poco después de su lanzamiento, Google convirtiera la red social en un requisito para subir vídeos a YouTube o comentar en los de otras personas.

Comunidades Google Las "Comunidades" han sido relevantes dentro de Google+ hasta el final de sus días.

Google+ sí fue relativamente popular entre grupos de usuarios que compartían aficiones y gustos, formando por momentos una comunidad que aunque pequeña, era muy fértil y permitía debates mucho más profundos que los que se podían tener en Twitter, por ejemplo. Siendo Facebook ya visto como algo negativo en muchos espacios, se convirtió, con el declive de muchos blogs, en el lugar ideal para compartir herramientas e ideas con los círculos. Sin embargo, no pasó de ser algo similar a los foros de la década pasada, o incluso menos: pequeño y para nicho.

Google+ llegaba como aplicación preinstalada en cada teléfono Android que tuviera otros servicios de la compañía, y se le comenzó a dar cierto valor que luego se vería expandido en otras herramientas cuando comenzó su desmantelamiento. Así, Google+ ya ofrecía el almacenamiento ilimitado que ahora es tan popular en Google Photos, pero en vez de alojar sin reducir fotos de hasta 16 megapíxeles, como ocurre en la actualidad, la red social limitaba a 2048 píxeles, cifra que no hacía plantearse la plataforma como una solución para copias de seguridad a largo plazo.

Primeros pasos hacia la pérdida de relevancia de Google+ en su propio ecosistema

Vic Gundotra La salida de Vic Gundotra de Google fue uno de los sintomás de que, ante la falta de brillo de Google+, el futuro no deparaba nada demasiado bueno.

En abril de 2014, cuando contaba con poco menos de tres años de vida, Vic Gundotra, padre de la red social, dejó Google. Su trabajo no fue menor, y es que según Larry Page, "Vic construyó Google+ de la nada". No habiendo logrado despegar y cuestionada por la imposición al usuario que Google había realizado con la red social, la salida de Gundotra tampoco se tomó como un fracaso similar al de Scott Forstall con los mapas de Apple o el de Steven Sinofsky con Windows 8, pero sí como un indicador de que el camino de Google+ era el del declive.

La pérdida de relevancia de Google+ dentro del ecosistema en que Google pretendía haberla convertido en el núcleo absoluto comenzó a ser muy evidente. Direct Connect, la función de Google+ que arrojaba resultados al colocar un "+" delante de los términos deseados en la web principal del buscador, dejó de estar operativa en junio de 2014.

A ello se le unió la desaparición de la foto de los autores y de los círculos de los resultados de Google. De nuevo, crecía la incertidumbre. Google+ seguía vivo, pero su desintegración con la parte más importante del ecosistema, la que le podía llevar usuarios, la búsqueda, dejaba claro que el camino trazado en 2011 estaba muy lejos de poderse cumplir. Google también habilitó la posibilidad de importar vídeos a YouTube desde Google+. Inevitablemente, se comenzó a hablar de "fin" o "muerte".

Las estocadas que parecían el fin definitivo

Google Fotos

2015 parecía el año definitivo para Google+, para mal. Antes del Google I/O, Google dividió la red social en dos partes: Streams, la parte de red social, y Photos, dedicada a alojar fotografías. La primera era la parte en descomposición, y la segunda daría paso a Google Fotos en el evento de desarrolladores, donde Google+ fue el gran ausente.

Con Fotos y sus más de 500 millones de usuarios (cifra de 2017) se aprecia que dentro de Google+ había muchas grandes ideas, pero las formas nunca fueron las mejores. Una cosa, y ya criticada, era la preinstalación de tanto servicio en millones de smartphones y tablets, y otra muy distinta, la que crispaba de verdad, era su obligatoriedad de uso, incómodo a su vez.

Tras la separación de Fotos, la gran estocada a Google+ y el fin de su importancia en el ecosistema se materializó con la separaciónde la red social del resto de servicios de Google, algo particularmente relevante por la obligatoriedad de sus perfiles al comentar en YouTube. Google+ se quedaba como lo que era, una red social. Pese a los muchos intentos de reforzar su nombre y ganar una masa crítica de usuarios, no había sido posible.

Ahora sí, la muerte

Los últimos pasos relevantes de Google fueron intentar hacer más fuerte y mejor a la red social donde aún tenía cierto brillo, las comunidades.

Sin embargo, fuera del público entusiasta, y con el crecimiento masivo de Instagram, Facebook y, algo menor de Snapchat, la relevancia del servicio era mínima, como acredita el hecho de que las sesiones del 90% de usuarios de Google+ eran inferiores a 5 segundos.

Más allá de la intención de ocultar la vulnerabilidad que ha llegado a su fin, es probable que en Mountain View la noticia se viera incluso como algo menor para sus usuarios. De otra forma, incluso queriendo evitar entrar en problemas legales, una empresa pública no se arriesga a una pérdida de reputación que puede nacer de su servicio más ínfimo. La muerte de Google+ para usuarios es realmente poética: resulta tan irrelevante como la plataforma lo ha sido desde hace años. De hecho, de no ser por la brecha de seguridad, apenas sería noticia, o lo sería pero el público menos tecnológico no sabría bien qué era o quedaba en Google+.

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