Facebook tardó más de un año en reconocer que inflaba las visualizaciones en vídeos, según los anunciantes

Facebook tardó más de un año en reconocer que inflaba las visualizaciones en vídeos, según los anunciantes

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En septiembre de 2016, Facebook reconoció haber medido de forma incorrecta las visualizaciones de los vídeos publicados en la plataforma. En concreto, infló el tiempo medio de reproducción de los vídeos, al no contabilizar el visionado de los vídeos que durasen menos de 3 segundos, algo muy frecuente en Facebook, que ya contaba con reproducción automática.

Ahora, según recoge The Wall Street Journal, un grupo de anunciantes ha presentado una denuncia acusando a Facebook de haber conocido el problema durante más de un año antes de hacerlo público. Sin embargo, la cosa no queda ahí. En su día Facebook, reconoció que el tiempo de visualización se había inflado entre un 60% y un 80%. Sin embargo, de acuerdo a los anunciantes que han denunciado, la cifra correcta oscila entre un 150% y un 900%.

Un error de Facebook con graves consecuencias en la industria de los medios

Según la denuncia interpuesta, en Facebook conocieron en enero de 2015 el grave error de cálculo que se estaba produciendo con la medición de los vídeos. La compañía lo ha negado tajantemente a The Wall Street Journal: "comunicamos el error a nuestros clientes cuando lo supimos, y actualizamos nuestro centro de ayuda para explicar el problema". La denuncia de los anunciantes se basa en una análisis de 80.000 páginas de documentos internos de Facebook a los que accedieron gracias al procedimiento judicial.

La gravedad de asunto no está en los números en sí, sino en el gran impacto que estos tuvieron en los medios y en los anunciantes. En plena búsqueda de alternativas a YouTube, que no era un canal de noticias, frente a Facebook, que para mucha parte del público y para la compañía sí lo era, la red social se mostró como una gran plataforma a la que dedicar recursos. Así, grandes medios comenzaron a contratar a expertos en vídeo, en infografía y en animación para dar las noticias en un nuevo formato. Todo ello apoyado, por supuesto, en las grandes cifras que Facebook estaba reportando.

Los anunciantes también se sintieron atraídos por la nueva situación. Facebook dice que el problema no afectó a los ingresos de los medios, es decir, a la monetización de los vídeos, pero la realidad es que los anunciantes invirtieron grandes cantidades de dinero para alcanzar un público al que Facebook reconoció no estar llegando. Por ejemplo, en Mashable, se despidió a 50 personas, como también ocurrió en Vox Media

Facebook es un gigante que no mide sus actos

Los anunciantes se quejaron a Facebook de comportamientos sospechosos en los recuentos mucho antes de que lo hiciera público, pero la compañía sólo lo discutió internamente. De puertas afuera, Facebook actuó sin responder a los afectados con una buena estrategia de comunicación, y ocultó el asunto hasta más de un año después, pues existen documentos que acreditan que en 2015 ya hubo quejas severas sobre las métricas.

Facebook no puede seguir actuando como si no fuera un actor tan relevante en muchos sentidos. Por una parte, siempre se sienten orgullosos de cómo han transformado el mundo y las relaciones humanas, pero por otra, la primera respuesta siempre suele ser no reconocer el problema como propio o, simplemente, pedir perdón y esperar a otro escándalo. Ocurrió con la explosión de las noticias falsas, ocurrió con Cambridge Analytica y ha ocurriendo otros casos de pérdida de privacidad. Todo esto, sin entrar en los bandazos estratégicos que han sacudido a los medios.

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