'Va a arder, va a arder, la casa de putas del Parlamento', son griegos y están muy indignados

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La crisis no la trae el viento. La crisis es lo que se ha hecho mal - Eduard Punset

Mientras los parlamentarios griegos aprobaban la moción de confianza planteada por el Gobierno de Papandreu, fuera de la Cámara, en la plaza Sintagma de Atenas, miles de ‘indignados’ coreaban consignas contra la clase política, como destacaba ayer por la noche Irene Hdez. Velasco desde Atenas.

Los griegos se han lanzado a la calle de forma pacífica para decir ‘no’ a sus políticos. En la plaza ateniense de Sintagma, frente al Parlamento, los ciudadanos de la Hélade han mostrado su oposición a Papandreu.

Va a arder, va a arder, la casa de putas del Parlamento”, es uno de los cánticos más populares en la manifestación. En la calle se pueden ver banderas españolas y carteles escritos en castellano donde se leen frases como “hasta la victoria siempre”, “todo para todos”, “no pasarán” y “en Grecia también se os oye”, en referencia al 15M

Los que han creado el problema no pueden resolverlo, por muchas remodelaciones de Gobierno que haga, destacan en el comunicado que han hecho. A pesar de que la concentración tiene carácter pacífico, no se descarta que se produzcan enfrentamientos con la Policía…

Se exige a los griegos enormes sacrificios que contrastan con la impunidad de su clase política y financiera implicada en multitud de escándalos de corrupción y en el ejercicio de la falsedad documental y contable como práctica de gobierno habitual, en especial de los conservadores, ahora en la oposición, lo que no se ha traducido en un cambio en la composición social de la población reclusa de la que sigue sin formar parte una destacada representación política y lo que Vargas Llosa llama, con desprecio en el caso de Perú, Clase A.

Algo que no da confianza a los ciudadanos (en el Estado de Derecho y el sistema político) y que fomenta la indignación popular, más en el caso de Grecia, según se acerca la votación del paquete de medidas dictado por la Comisión Europea que será presentado en el parlamento griego la próxima semana.

Un plan que incluye subidas de impuestos, recortes de las pensiones, despidos en la administración, reducción generalizada del sueldo de los funcionarios y privatizaciones ya ‘adjudicadas’ (lo cuenta al detalle toda la prensa salmón del mundo mundial) a grandes empresas semipúblicas de los gigantes europeos, implicadas en numerosos escándalos de corrupción y favorecidas por la clase política sean privadas o semiprivadas.

Lo que hace crecer la indignación, que como la transición que le reclababan Hillary Clinton y Zapatero a Mubarak, quieren ordenada y sin excesos ni violencia, que de producirse será responsabilidad (o adjudicada) a todos los indignados, lo que todavía hará crecer más la indignación pues como destacan las crónicas de la globalrevolution la gran mayoría de los que protestan lo hacen por vías pacíficas. Aunque del “no nos representan” al “va a arder la casa de putas del Parlamento” hay una línea que nunca se debería pasar.

Mientras, economistas como Joseph Stiglitz y George Akelof insisten en que “es imposible resolver la crisis económica sin que los criminales que cometieron el fraude estén en la cárcel”. Ambos profesores llegan a la misma conclusión que los manifiestos, comunicados y pancartas de los indignados que han salido a las calles y plazas:

¿Vamos a confiar en quienes nos metieron en esta situación para sacarnos de ella?

Ayer, Josep Ramoneda en la cadena SER, al filo de la medianoche, aconsejaba a los parlamentarios epañoles reformar la ley electoral para hacerla proporcional y realmente representativa del voto de los ciudadanos. Mientras, la derecha mediática acusaba al Movimiento 15-M, desde sus innumerables canales de la TDT, de las ‘amenazas de muerte’ a Rita Barberá en forma de pintada. De paso a Gasol lo llamaban impresentable, ignorante y cobarde por elogiar el 15-M.

Vía | El Mundo

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