La banda ancha pública y de "pico y pala" lleva al poder a la perdedora de las elecciones australianas

La banda ancha pública y de "pico y pala" lleva al poder a la perdedora de las elecciones australianas

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Ha perdido las elecciones, pero desde esta noche ha sido confirmada en su puesto como primera ministra de Australia.

Julia Gillard conseguía la semana pasada el apoyo del único de los cuatro independientes que faltaban por decidirse entre apoyar a los liberal-conservadores, ganadores de las elecciones por un estrecho margen o a los laboristas. Al final Tony Windsor se decantó por los perdedores y explicó su principales razones. El cambio climático y...

Ampliar el acceso de los australianos a la banda ancha

Quiere decir en su pueblo. Objetivo conseguido. Los laboristas que ya habían convencido a otros dos diputados independientes, un tercero se decantaba por los ganadores, se frotaban las manos. Resaltar que el único diputado verde votaba también por los perdedores, el Partido Laborista, como suele ser habitual. Así que por un voto de diferencia la perdedora de las elecciones es desde la pasada noche, "nueva" presidenta de Australia.

Así termina el período de incertidumbre que comenzó tras las elecciones del mes pasado, cuando su formación, el Partido Laborista perdía las elecciones y la mayoría absoluta de la que había disfrutado. Un auténtico varapalo interpretado como una moción de censura electoral.

Internet, muy presente en la campaña, tanto como el cambio climático y la crisis económica, ha sido decisivo en la elección presidencial de los cuatro diputados independientes, representantes de la Australia más rural, a los que les ha tocado el decisivo papel de bisagra.

La red más cara del mundo

Para llevar la banda ancha al "distrito" de Tony Windsor el gobierno ha tenido que insistir en su ambiciosa y costosa promesa de llevar la banda ancha a todos los rincones de Australia. Llevar adelante un plan de obra pública valorado en 43 billones de dólares del presupuesto. The National Broadband Network (NBN), la mayor inversión de los fondos de los contribuyentes en la historia de Australia. Por un voto. Por una presidencia.

Malcond Turnbull, que llegó a ser presidente hasta 1999 del gran proveedor de servicios de Internet en Australia, OzEmail y es uno de los más influyente miembros del Partido Liberal, también estrena cargo, ministro de Telecomunicaciones en la sombra. Turnbull pone el grito en el cielo y nos aporta datos para denunciar el demencial plan de los laboristas con el que ha conquistado el voto de un diputado rural... y la presidencia. Sí, los promotores del filtro censor siguen en el poder. El centro-derecha que se opuso a la censura gubernamental en la red se opone con más contundencia y convencimiento al plan de banda ancha promovido por los laboristas. Habla y se explica su portavoz digital:

La contribución de los contribuyentes para impulsar la banda ancha es en Singapur de 200 dólares por persona. En Nueva Zelanda de $ 330 por persona. En cambio, los planes extravagantes del Partido Laborista costarán a los contribuyentes australianos por lo menos $ 4000 por hogar (o aproximadamente $ 2000 por persona).
¡Pero es que alrededor de una cuarta parte de los australianos acceden a Internet sin cables!. Y en los dos últimos años han surgido un gran número de dispositivos que permitir la movilidad y que les encantan a los consumidores australianos - el iPhone, los teléfonos Android, Kindle y el iPad son todos buenos ejemplos del desvarío laborista.
Tal vez el aspecto más increíble de la NBN es la idea de que una entidad controlada por el Gobierno puede lanzar una empresa de gran envergadura y complejidad, enterrando fibra por todo nuestro inmenso país
La NBN es una inversión que va a contacorriente del pensamiento de todas las economías importantes en el planeta. En cierta forma, recrea la antigua Telecom, el monopolio financiado con fondos públicos.
Esto es un disparate. Vamos a imaginar que en cinco o diez años surge por el camino una tecnología alternativa, por ejemplo una variante de la tecnología inalámbrica.
¿El gobierno de laboristas y tres diputados independientes del ámbito rural va a poner trabas legales a las empresas que ofrecen tecnologías mucho más baratas? Los conflictos de intereses de este tipo son exactamente por lo que los gobiernos han tratado de salir del negocio y ya no son dueños de las compañías de telecomunicaciones en las últimas décadas
En economía uno de los conceptos más importantes es «coste de oportunidad» - la idea de que una vez que usted gasta su dinero en algo, no se puede invertir de nuevo en otra cosa. Si decenas de miles de millones de dólares de los contribuyentes se invierten en un gigantesco plan de bajo rendimiento y sale mal, ya no se puede gastar en otro sitio. Eso significa que menos capital público estará disponibles para otras áreas más urgentes: hospitales, escuelas, carreteras, ferrocarriles...
Hay dos tipos de riesgo relacionados con inversiones en comunicaciones de gran tamaño como la NBN. El primer aspecto es financiero - los impuestos invertidos podrían terminar en vano debido a una inversión excesiva, la mala gestión o cambios en la demanda del mercado. El segundo, insisto, es tecnológico - una tecnología alternativa u otra forma de aprovechar las tecnologías existentes puede venir y hacer que esta millonaria inversión quede desfasada.
Al final, este plan refleja la mentalidad de los laboristas. Ellos creen que se puede arreglar las escuelas poniendo ordenadores en las aulas, corregir el cambio climático pintando de color rosa los edificios y arreglar las telecomunicaciones mediante la construcción de enormes tuberías.
Nuestra alternativa valorada en 6 millones de dólares, pretendía invertir allí donde no llega el mercado y estar al día en el desarrollo tecnológico. El futuro está en las ondas, no en abrir en canal Australia, inmenso país, mediante una obra pública propia de otro siglo.

Aquí el ministro en la sombra se frena. El cuerpo le pide explicar ciertas dependencias de los laboristas con... ¿imaginas?. Algunos se van a poner las botas... No, no son los operadores.

Manos a la obra. La alternativa keynesiana del genocida Kagame, impulsada por la ONU y el hombre más rico del planeta, los dos con intereses directos en el sector, se fraguó con el promotor del filtro censor y Ministro de Telecomunicaciones de Australia, el laborista Conroy, al otro lado de la mesa. Por cierto, un ministro ahora muy reforzado. Ojo a a las declaraciones de Julia Gillard, que a más de un australiano le han hecho temblar:

Stephen Conroy continuará en sus funciones, pero incluyendo nuevas responsabilidades sobre la banda ancha. Meta que se basará en que Stephen Conroy también actuará como un ministro especial para ayudarme en el conjunto del gobierno, ya sea en temas de salud, educación o cualquier área del gobierno. Sobre todo queremos maximizar lo que la red de banda ancha puede hacer por el gobierno.

El impulsor del filtro censor, Steven Conroy participa también como decimos en la Comisión de Slim y Kagame (¡¡¡). Alguno de los invitados a esa comisión no entendían nada en la primera reunión, otros, la mayoría, lo entendían todo. Allí trabaja ahora una de las principales colaboradoras de Sinde. Se habla mucho de obra pública y de un gran plan de banda ancha similar al australiano para África. ¡Kagame!

Un modelo de banda ancha de pico y pala. Keynes en almoneda, les sirve para todo. Para ponerse las botas. Para ganar hasta cuando pierden.

Más Información | To NBN or not to NBN, that is the question (ZDNet Australia) Foto | Rantz

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