La guerra de Nintendo contra los Emuladores: de los ataques a desarrolladores al cierre de EmuParadise

La guerra de Nintendo contra los Emuladores: de los ataques a desarrolladores al cierre de EmuParadise

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Nintendo le ha declarado una guerra sin cuartel a las páginas de emuladores. Durante años, las ROMs de juegos antiguos han convivido con relativa tranquilidad con las empresas que en su día los desarrollaron. Pero aunque Nintendo siempre ha sido una de las pocas en actuar con dureza contra este sector, en los últimos meses parece estar redoblando sus esfuerzos en una agresiva ofensiva que ya ha dejado algunos cadáveres por el camino.

La última en sufrir las consecuencias ha sido la mítica EmuParadise, que tras 18 años de funcionamiento esta madrugada ha anunciado que eliminará todas las ROMs que aloja, pero antes también cerraron LoveROMs y LoveRetro. Sin embargo, estas son sólo algunas de las últimas batallas en una larga guerra que Nintendo lleva años luchando contra todo aquel que trate de explotar su propiedad intelectual.

Una guerra que lleva años intensificándose

En febrero del 2013, Nintendo le envió una carta al representante comercial de Estados Unidos instando a su gobierno a presionar a otros países para que implementen duras medidas contra quienes violaban sus derechos de autor. Entre las peticiones de Nintendo estaba el bloqueo de las páginas web en las que se pudieran compartir archivos, así como el enjuiciamiento criminal de quienes distribuyesen ROMs de sus juegos o facilitasen la infracción de derechos de autor.

Un año después, Nintendo envió otra carta similar reforzando sus peticiones, y mencionando explícitamente a España, México, China y Brasil como cuatro de los países en los que no se estaba persiguiendo la distribución de emuladores como ellos consideraban que debería. España de hecho era su mayor quebradero de cabeza, y Nintendo recomendaba que su gobierno cooperase con el estadounidense para el bloqueo de este tipo de webs.

Además de la distribución de ROMs y emuladores, Nintendo también lleva años atacando a los desarrolladores que intentaban facilitar el poder jugar a sus juegos antiguos, o que simplemente y desde el cariño por sus IPs intentaban lanzar juegos no oficiales basados en su propiedad intelectual.

En 2015 Nintendo obligó a cerrar una versión para navegadores de Super Mario 64 en HD, algo que también hicieron el mismo año con un emulador de Game Boy para navegador y en 2016 con otro proyecto similar de Mario. Ese mismo 2016 también obligaron a cerrar un juego hecho por fans llamado Pokémon Uranium, y en 2017 hicieron lo mismo con un remake no oficial de 'Donkey Kong' y el proyecto de una consola para juegos retro.

El último capítulo contra los desarrolladores lo firmaron este mismo 2018, cuando la empresa japonesa hizo cerrar otro proyecto en Github para crear un emulador para Game Boy. Lo hicieron amparándose en que en el repositorio había versiones de JavaScript de varios de sus juegos más populares, como Advance Wars, Dragon Ball Z, Super Mario Advance, Pokémon Mystery Dungeon y Legend of Zelda.

En 2018 arremete contra las webs de emulación

Tras las amenazas de hace unos años, este 2018 parece que a Nintendo se le ha acabado la paciencia y han decidido ir ellos mismos contra las páginas que comparten ROMs. En el caso de EmuParadise, en 2017 no eliminaron todas las ROMs de juegos de Nintendo de sus repositorios, algo que no les ha librado de verse sometidos a una presión que ha acabado haciéndoles eliminar todas las demás y tener que tomar un nuevo rumbo.

Hay que destacar que desde EmuParadise no han mencionado a Nintendo como responsables de su cambio de timón, sino al ambiente que se está creando en torno a la emulación. Eso sí, la empresa ha hecho todo lo posible para generar ese ambiente hostil. Desde la web dicen que también cierran por temor a posibles consecuencias, por lo que es evidente que debe haber habido algún tipo de amenaza de por medio.

El mes pasado Nintendo provocó el cierre de otras dos páginas similares tras realizar una demanda de "cese y desista" en la que exigían un pago de hasta 2.000.000 de dólares por cada infracción de una marca registrada de Nintendo, por lo que no cerrar las webs podría haber supuesto el pago de más de 100 millones de dólares.

Este tipo de páginas suelen defenderse muchas veces alegando que no se lucran con el contenido, una línea de flotación a la que Nintendo también quiso atacar solicitándoles toda la información financiera, como ganancias por ingresos publicitarios, donaciones, criptomonedas y otros materiales financieros.

De esta manera, Nintendo ha dejado en evidencia una evolución en las páginas de emuladores de la que no se habla tanto, y es que con el tiempo han dejado de ser comunidades desinteresadas para compartir material y se han ido lucrando a base de vender anuncios o utilizar enlaces con recortadores de URLs que también usan publicidad.

Por lo tanto, tampoco es de extrañar que a Nintendo no le haga gracia que otros se estén lucrando a su costa, y que haya dirigido los ataques a algunas de estas páginas. Eso sí, esta legítima defensa de su propiedad intelectual tampoco debería excusar otros tipos de ataques a desarrolladores.

Nintendo tiene sus propios planes para los juegos retro

Teniendo en cuenta que Nintendo lleva años persiguiendo este tipo de web no podemos hablar de una relación directa, pero es evidente que la gran N tiene sus propios planes para los juegos retro, sobre todo tras el filón que ha encontrado en los últimos años con los lanzamientos de versiones Mini de sus consolas clásicas.

La NES Classic Mini llegó en 2017, y desde entonces no ha parado de arrasar en ventas. Tras este éxito, Nintendo también lanzó su SNES Classic Mini, y quién sabe si con el tiempo intentará repetir la estrategia con nuevas versiones de otras consolas queridas por los nostálgicos como una N64 Mini o incluso una GameBoy.

Es verdad que estas consolas ofrecen un valor añadido a los emuladores como es el ofrecer el mismo diseño que las anteriores, incluso los mismos mandos. Pero también es evidente que si estás volviendo a vender estas consolas, cualquier alternativa gratuita que esté moviéndose por la comunidad te va a molestar.

Más allá de las consolas Mini, Nintendo también lleva años ofreciendo sus juegos clásicos en cada nueva consola de sobremesa que van lanzando. Y lo mismo van a hacer con la Nintendo Switch, en la que podremos jugar a 20 juegos de la mítica NES mediante el lanzamiento de un servicio online en el que por primera vez van a intentar un sistema de suscripción periódica, la cual será de 4 euros al mes o 20 euros al año.

Así pues, con una Nintendo que no deja de explotar y encontrar nuevos filones para sus juegos clásicos, no sorprende que también sea una de las empresas que más se esté esforzando por luchar en contra de los emuladores y las páginas que distribuyen estos mismos juegos sin su permiso. Al final hay que recordar que están en su derecho, ya que son los propietarios de los derechos de los juegos.

En Xataka | Tras 18 años, EmuParadise, uno de los sitios más importantes de ROMs y emuladores, se despide ante el embate legal de Nintendo

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